En la renovada Riviera Diamante Acapulco, donde el Pacífico marca el ritmo de los días, una historia profundamente personal comienza a tomar forma entre fogones. No se trata solo de la apertura de un restaurante, sino del regreso de un chef a sus raíces, a su memoria y a los sabores que definieron su camino.
A partir de hoy, el Princess Mundo Imperial suma a su nueva etapa un proyecto cargado de emoción: Teté by Carlos Gaytán. Más que una propuesta gastronómica, es un espacio íntimo donde la cocina se convierte en relato y cada platillo en un fragmento de vida.
El nombre no es casual. Teté es un homenaje a Doña Teresa, madre del chef, figura central en su historia y en la construcción de su identidad culinaria. En este lugar, Gaytán traduce en sabores los recuerdos de su infancia en Guerrero, en una experiencia que busca ser cercana, casi como entrar a su propia casa.
La trayectoria del chef respalda esta propuesta profundamente emocional. Originario de Huitzuco, Guerrero, Carlos Gaytán partió a los 19 años hacia Estados Unidos con el sueño de abrirse camino en la cocina. Su historia comenzó desde lo más básico —lavando platos en Chicago— y, con el tiempo, lo llevó a hacer historia en 2013 al convertirse en el primer mexicano en obtener una estrella Michelin con su restaurante Mexique. Hoy, tras consolidar su carrera a nivel internacional, regresa al lugar que lo vio nacer para compartir esa experiencia convertida en cocina.
“Volver a Guerrero con este proyecto es un sueño cumplido”, ha dicho el chef. Y esa idea atraviesa todo el concepto de Teté: un espacio donde la técnica de la alta cocina se encuentra con ingredientes locales, tradiciones vivas y una carga emocional evidente en cada detalle.
El restaurante se integra como una de las apuestas más significativas dentro de la transformación de Mundo Imperial, que ha invertido más de 120 millones de dólares en la renovación de Princess Mundo Imperial. En este nuevo capítulo, la gastronomía ocupa un lugar central, y Teté se posiciona como uno de sus pilares.
Con capacidad para 80 comensales en interior, además de una barra exterior y un patio que puede recibir a 100 personas más, el espacio ha sido concebido para ofrecer una experiencia cercana, sin perder sofisticación. Aquí, la cocina internacional dialoga con los sabores de Guerrero, creando una propuesta que mira al pasado sin dejar de ser contemporánea.
La apertura oficial ya se realizó y ya está abierto al público para que descubran la propuesta que suma una nueva razón para mirar hacia Acapulco. En un destino que busca renovarse y reafirmarse en el mapa global, Teté by Carlos Gaytán no solo representa una apertura más. Es el regreso a casa de un chef, una historia que se sirve en cada plato y una invitación a redescubrir la esencia de la cocina mexicana desde su origen.
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