Puerto Escondido es uno de esos destinos que se disfrutan con calma, los pies en la arena y la mirada puesta en el horizonte del Pacífico. Ubicado en la costa del estado de Oaxaca, este paraíso combina playas espectaculares, naturaleza viva, gastronomía memorable y una vibra relajada que conquista a viajeros de todo el mundo.
Si estás planeando visitarlo en 2026, estas son las 10 cosas que debes saber antes de viajar.
1. Es un destino de playa diferente (y ese es su mayor encanto). Puerto Escondido no está lleno de resorts todo incluido. Aquí predominan los hoteles boutique, hostales con diseño, eco-lodges y pequeños alojamientos frente al mar, ideales para quienes buscan una experiencia más auténtica y cercana a la naturaleza.
2. Llegar es más fácil de lo que imaginas. Además de estar a unas tres horas por carretera desde la ciudad de Oaxaca, Puerto Escondido cuenta con aeropuerto internacional, con vuelos directos desde Ciudad de México, tanto desde el AICM como del AIFA (aproximadamente 1 hora con 20 minutos de vuelo). En 2026, la conectividad aérea sigue creciendo.
3. Sus playas son variadas y para todos los gustos. Puerto Escondido no es una sola playa, sino varias experiencias en un mismo destino:
• Playa Principal: Ideal para caminar, comer mariscos y ver la vida local.
• Zicatela: salvaje, poderosa y famosa por sus olas gigantes.
• Carrizalillo: pequeña, tranquila y perfecta para nadar y bucear.
• Punta Zicatela: bohemia, joven y con atardeceres inolvidables.
4. Es uno de los mejores lugares del mundo para surfear. Playa Zicatela es conocida internacionalmente como el “Pipeline mexicano”. Sus olas pueden alcanzar hasta 6 metros de altura, atrayendo a surfistas profesionales de todo el mundo. Entre agosto y noviembre se celebran torneos internacionales que llenan el ambiente de energía y emoción.
5. También es ideal si nunca has surfeado. No todo es surf extremo. Playas como Carrizalillo y La Punta ofrecen olas suaves y escuelas donde puedes aprender desde cero, con instructores certificados y buen ambiente para principiantes.
6. El buceo y el snorkel son joyas poco conocidas. Las aguas del Pacífico oaxaqueño esconden una gran biodiversidad. En especial en Carrizalillo, es posible bucear o hacer snorkel y descubrir peces tropicales, formaciones rocosas y una vida marina sorprendentemente bien conservada.
7. Entre noviembre y febrero puedes ver ballenas. Uno de los espectáculos naturales más impresionantes ocurre cuando ballenas jorobadas llegan a estas aguas cálidas para reproducirse. Varias cooperativas locales ofrecen recorridos en lancha para observarlas de forma responsable, además de visitar bahías cercanas.
8. La gastronomía es sencilla, fresca y memorable. Aquí el protagonista es el producto del día. Pescado y mariscos recién capturados, tlayudas, moles, mezcal artesanal y recetas tradicionales conviven con propuestas internacionales. Comer frente al mar, con la pesca fresca de los lancheros, es parte esencial del viaje.
9. El ambiente es relajado, multicultural y creativo. Puerto Escondido atrae a surfistas, nómadas digitales, viajeros bohemios y amantes de la naturaleza. El resultado es una comunidad cosmopolita pero tranquila, donde el tiempo parece avanzar más lento y la hospitalidad oaxaqueña se siente en cada rincón.
10. Hay rincones secretos perfectos para la mejor foto. Si buscas la imagen perfecta del viaje, no te pierdas el pequeño arco de piedra escondido en Punta Zicatela. La caminata vale totalmente la pena, especialmente al atardecer, cuando el verde esmeralda de la costa se convierte en el marco ideal para tus recuerdos (y tus redes sociales).
Puerto Escondido es un destino para quienes buscan naturaleza, libertad, buena comida y experiencias reales, lejos del turismo convencional.
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