
Viajar por carretera acompañado de amigos siempre ha sido una gran forma de descubrir nuevos destinos. Además, no hay que esperar hasta las vacaciones para hacerlo realidad; basta con contar los días para que llegue el fin de semana y subirse todos al auto para comenzar a escribir juntos una nueva historia que seguro quedará grabada para siempre en la memoria.
Por ello, si eres amante de las escapadas por carretera, aquí te presentamos tres poblados encantadores, a poco menos de dos horas de Ciudad de México, ideales para disfrutar de su arquitectura colonial, historia, cultura y rica tradición gastronómica, manejando con rumbo al Estado de México, Puebla y Querétaro:
1. Tepotzotlán (Estado de México). Este Pueblo Mágico, de notable aire virreinal, se localiza a 43 kilómetros al norte de CDMX, tomando la salida con rumbo a Querétaro. Aquí, no pueden dejar de visitar el Museo Nacional del Virreinato, con una estupenda colección de arte de los siglos XVI, XVII y XVIII, e interesantes exposiciones temporales; admirar la portentosa fachada del Templo de San Francisco Javier, una de las obras maestras del barroco mexicano (donde es inevitable tomarse una selfie grupal); y caminar por su plaza principal, rodeada de restaurantes, cafés y bares, así como de un mercado municipal, ideal para animarse a probar todo tipo de platillos y guisos (quesadillas, pambazos, tacos, tamales, barbacoa y café de olla) con sabor a México.
Si les gustan las actividades al aire libre, aproximadamente a 40 minutos del Centro de Tepotzotlán se levanta el Parque Ecoturístico Arcos del Sitio, un lugar perfecto para organizar picnics, montar a caballo, lanzarse en tirolesas, practicar senderismo y caminar por la parte superior de lo que fuera una monumental obra hidráulica del siglo XVIII, de cuatro niveles y 61 metros de altura. Desde este punto podrán grabar increíbles videos para sus historias de Instagram.
2. Atlixco (Puebla). Tomando ahora la salida con rumbo a Puebla, y teniendo como testigos de su viaje a los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, después de manejar unos 140 kilómetros, llegarán a este Pueblo Mágico de la entidad poblana, famoso por su gran producción de flores, su agradable clima y sus maravillosas vistas (verdaderamente cercanas) a “Don Goyo” y a la “Mujer dormida”.
En Atlixco, les recomendamos arribar temprano para caminar detenidamente por sus calles empedradas y descubrir interesantes monumentos coloniales como la Parroquia de Santa María de la Natividad, el Templo y Exconvento de San Francisco y el Templo de San Miguel.
Si su visita es durante la temporada cercana al Día de Muertos o a la Navidad, no se pueden perder las decoraciones monumentales, con vistosas catrinas, flores o miles de luces, respectivamente, que los habitantes de la población realizan para sorprender a sus visitantes de todas latitudes.
3. San Juan del Río (Querétaro). Volviendo a tomar la salida con rumbo a Querétaro, a unos 160 kilómetros de CDMX, podrán descubrir el poblado de San Juan del Río, de rica arquitectura colonial, calles pintorescas y un hermoso Centro Histórico considerado como parte del Camino Real de Tierra Adentro, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, al considerarse una de las vías de comunicación más importantes de Norteamérica durante tres siglos (del XVI al XIX). Por lo que, inevitablemente, al manejar por estos lares, tu auto estará reviviendo las rutas que siguieron las diligencias de aquella época en que el oro y la plata dieron bonanza a las principales poblaciones de la Nueva España.
Si viajan con mascotas, algunas propiedades de Airbnb en el Centro de San Juan permiten alojarse con sus acompañantes de cuatro patas.
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